Querida Ildi:
Vas a inaugurar mi blog porque para mí mereces un lugar de honor. Dudo que ahora puedas leer esto. La vida es muy injusta. Pero mucho.
Nos conocimos cuando llegaste a este país sin nada. Tuviste que dejar a tus hijos muy lejos para ofrecerles una vida mejor. Dejaste allí tu puesto de Ingeniero Civil por trabajos de limpieza y cuidado de niños. De ejercer labores de responsabilidad pasaste a hacer labores del hogar al mando de otros. Cambiaste la técnología de la informática y los planos y las obras por la aspiradora, las bayetas y los pañales.
Tu único motor eran tus niños. Traerlos contigo algún día. Que pudieran tener acceso a esta abundancia nuestra que aquí a veces valoramos tan poco.
Después de muchos años de dolor, sacrificio, tristeza, lágrimas, de una escasez espartana, al fin pudiste traer a tu hijo mayor. Casi siete años eternos. Un hijo brillante, como tú, muy tímido, como tú, prudente y responsable, como tú.
Vas a inaugurar mi blog porque para mí mereces un lugar de honor. Dudo que ahora puedas leer esto. La vida es muy injusta. Pero mucho.
Nos conocimos cuando llegaste a este país sin nada. Tuviste que dejar a tus hijos muy lejos para ofrecerles una vida mejor. Dejaste allí tu puesto de Ingeniero Civil por trabajos de limpieza y cuidado de niños. De ejercer labores de responsabilidad pasaste a hacer labores del hogar al mando de otros. Cambiaste la técnología de la informática y los planos y las obras por la aspiradora, las bayetas y los pañales.
Tu único motor eran tus niños. Traerlos contigo algún día. Que pudieran tener acceso a esta abundancia nuestra que aquí a veces valoramos tan poco.
Después de muchos años de dolor, sacrificio, tristeza, lágrimas, de una escasez espartana, al fin pudiste traer a tu hijo mayor. Casi siete años eternos. Un hijo brillante, como tú, muy tímido, como tú, prudente y responsable, como tú.
